Federación de Educación y Servicios Socioeducativos de CCOO de Madrid | 12 abril 2026.

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CCOO denuncia el aumento de la presión sobre el alumnado con el modelo de evaluaciones en Madrid

  • La Comunidad de Madrid utiliza el modelo de las pruebas externas en Primaria y ESO, incrementando así la presión sobre el alumnado y la carga sobre los centros sin responder a las necesidades reales del sistema educativo.

La Consejería de Educación ha publicado las instrucciones de las pruebas de evaluación para el curso 2025-2026, que se celebrarán en abril e incluyen tanto las evaluaciones de diagnóstico de 4º de Primaria y 2º de ESO como pruebas de fin de etapa en 6º de Primaria y 4º de ESO.

12/04/2026.
Presión sobre el alumnado con el modelo de evaluaciones en Madrid

Presión sobre el alumnado con el modelo de evaluaciones en Madrid

Para CCOO, esta decisión supone un paso más en la consolidación de un modelo basado en la evaluación externa y estandarizada, que va más allá de lo exigido por la normativa estatal y sitúa las pruebas como elemento central del sistema educativo.

Este modelo no es nuevo. Ya en cursos anteriores la Comunidad de Madrid implantó este mismo sistema de pruebas de diagnóstico y fin de etapa, lo que evidencia una clara voluntad de consolidar y reforzar este enfoque evaluador en el sistema educativo madrileño.

Las condiciones de aplicación reflejan un modelo rígido y poco pedagógico: pruebas cronometradas, sin apoyo docente sobre el contenido y bajo normas estrictas de desarrollo, lo que genera una presión innecesaria sobre el alumnado, especialmente en etapas obligatorias.

A ello se suma una sobrecarga organizativa y burocrática para los centros, que deben asumir la preparación, aplicación, corrección y grabación de resultados, en un contexto ya marcado por la falta de recursos y de personal.

Además, este modelo de evaluación externa resulta especialmente injusto con el alumnado más vulnerable. Las instrucciones obligan a realizar las pruebas también al alumnado con necesidades educativas especiales o con desconocimiento del idioma, limitándose a prever únicamente medidas de acceso (tiempo, apoyos, organización), sin contemplar la adaptación real de los contenidos a su nivel de competencia curricular.

Esto supone que este alumnado se enfrente a pruebas que no responden a su proceso de aprendizaje ni a la intervención educativa que recibe habitualmente, vaciando de sentido pedagógico su realización. Para CCOO, esta situación evidencia un modelo evaluador rígido, estandarizado y alejado de la inclusión educativa, que no solo no mejora el sistema, sino que incrementa la desigualdad y la presión sobre quienes más apoyo necesitan.

Además, los resultados se utilizan para la elaboración de planes de mejora supervisados por la Administración, reforzando una lógica de control y medición que puede condicionar el funcionamiento de los centros.

No es evaluación, es exposición innecesaria del alumnado más vulnerable a un sistema que no está pensado para él.

La educación pública no necesita más pruebas externas ni más presión evaluadora. Necesita más recursos, más profesorado y una apuesta real por la equidad y la calidad educativa, apunta Aida San Millán, Secretaria General de la Federación.